El presidente de Burundi, Pierre Nkurunziza, celebra en paz el 57 aniversario de la independencia de su país

La gestión de estos últimos años se encamina hacia más cotas de libertad y desarrollo

M.J.D. / Adeje

Burundi es uno de los pocos países de África que, junto con la vecina Ruanda con la que está muy relacionado, es la continuación directa de un antiguo estado africano.

Antigua colonia alemana y belga, en 1962 consiguió la independencia y se restauró la antigua monarquía tutsi, bajo la figura del rey Mwambutsa IV. Se proclamó la república en 1966. Burundi ha sido desde los años 60 escenario de varios golpes de estado y masacres producidas por la rivalidad entre las dos etnias principales del país, los hutus y los tutsis, especialmente entre 1993 y 1999, en que la violencia étnica entre facciones Hutu y Tutsi en Burundi produjo centenares de miles de refugiados y unos 250.000 muertos. A pesar de que algunos refugiados han vuelto desde países vecinos, los enfrentamientos inter-étnicos han obligado a otros a huir. Las tropas de Burundi, para asegurar sus fronteras, han intervenido en el conflicto de la República Democrática del Congo.

Independencia

La independencia completa se obtuvo el 1 de julio de 1962. En un contexto de democracia débilmente institucionalizada, el rey tutsi Mwambutsa IV estableció una monarquía constitucional que comprendía a hutus y tutsis por igual. El 15 de enero de 1965 fue asesinado por un tutsi el Primer Ministro, Pierre Ngendamdumwe, poco después de salir de la maternidad donde su esposa acababa de dar a luz. Al ser un hutu, su muerte desencadenó una serie de revueltas hutus que desestabilizaron el país y tuvieron como respuesta la represión gubernamental. En parte fueron una reacción a los acontecimientos producidos en Ruanda, donde un régimen nacionalista hutu mataba a los tustis. En Burundi, los tutsis se aplicaron para no correr el mismo destino, de modo que gran parte del ejército y las fuerzas policiales estuvieron bajo su control. Durante la Guerra Fría Ruanda se alineó con los Estados Unidos, mientras que Burundi lo hizo con China.

En 1966, el Rey Mwambutsa fue depuesto por su hijo, el Príncipe Ntare V, que a su vez fue depuesto por su Primer Ministro, el Capitán Michel Micombero en ese mismo año. La monarquía fue abolida y se proclamó la república. Emergió un régimen militar de facto y los disturbios continuaron a lo largo del fin de los años sesenta y los primeros setenta.

El 27 de abril de 1972, una rebelión liderada por algunos hutus miembros de la gendarmería estalló en las ciudades de Rumonge y Nyanza-Lac, en la orilla del lago, declarando el establecimiento de la República Martyazo. Testigos presenciales informaron innumerables atrocidades, y los insurgentes armados hutus procedieron a matar a todos los tutsis a la vista, así como a los hutus que se negaron a unirse a la rebelión. Se estima que durante este brote inicial de hutu, fueron asesinadas entre 800 y 1200 personas.

En respuesta a la violencia, el presidente Michel Micombero (tutsi) proclamó la ley marcial. Sus fuerzas armadas mataron a los hutus en masa. Las fases iniciales del genocidio fueron claramente orquestadas, con listas de objetivos que incluían a los hutu educados (la élite) y los militares entrenados. Una vez que esto se había completado, el ejército controlado por los tutsis se movió contra las poblaciones civiles más grandes.

Las autoridades gubernamentales controladas por los tutsis originalmente estimaron que aproximadamente 15,000 habían sido asesinados, mientras que los opositores Hutu afirmaron que el número era mucho más cercano a los 300,000. Hoy, las estimaciones se ubican entre estas dos cifras, entre 80,000 y 210,000 muertos. Se estima que varios cientos de miles de hutu han huido del genocidio a Zaire, Ruanda y Tanzania.

Contraataques por los hutus después del genocidio. Durante los días 29 y 30 de abril, los rebeldes armados de Burundi (Hutu) se aliaron con los exiliados (Zelí) de Zaire y atacaron el sur de Burundi, Gitega y Bujumbura. Estaban tratando de hacer una república dominada por los hutu y deshacerse de los tutsis. El gobierno hutu declara que hubo alrededor de 50,000 muertes, la mayoría de ellas tutsis. Sin embargo, la mayoría de los observadores del evento creen que la cifra de 50,000 es muy exagerada. Los observadores también concluyeron evidencia de que hubo un intento de elementos hutu para derrocar al gobierno de Micombero.

Hubo alrededor de 4-5 mil hutus involucrados en este ataque. No tuvieron un recuento, pero estimaron que se mataron 3.000 Tutsis en la primera semana. No hay evidencia de que los mulelistas estuvieran involucrados con la violencia, pero se usaron señales, atuendos y cantos de mulelistas. Esto fue parte de un patrón histórico de grupo mayoritario resentido por la dominación de una minoría. ​

Burundi fue declarada zona de desastre el 1 de mayo. Después de utilizar $ 25,000 del fondo de contingencia de ayuda de la Cuenta de Ayuda Mundial en Desastres, Burundi solicitó a los Estados Unidos otros $ 75,000, los cuales fueron inmediatamente otorgados. La mayor parte del dinero se usó para comprar bienes localmente o de países cercanos; Los artículos incluían mantas, dos ambulancias, comida, ropa y transporte.

En 1976, el Coronel Jean-Baptiste Bagaza tomó el poder en un golpe sin derramamiento de sangre. Aunque Bagaza dirigió un régimen militar dominado por los Tutsi, promovió la reforma agraria, la reforma electoral y la reconciliación nacional.78​ En 1981 se promulgó una nueva Constitución. En 1984, Bagaza fue elegido Jefe de Estado, como único candidato. Tras su elección, el respeto por los Derechos Humanos se deterioró, ya que suprimió algunas actividades religiosas e hizo detener a miembros de la oposición política.

En 1987, el Comandante Pierre Buyoya derrocó al Coronael Bagaza. Disolvió los partidos de oposición, suspendió la Constitución de 1981 e instituyó el Comité Militar para la Salvación Nacional (CMSN). Durante 1988 la tensión entre la minoría tutsi, en el poder, y la mayoría hutu aumentó, lo que resultó en la confrontación violenta entre el Ejército, la oposición hutu y los tutsis de la línea dura. Durante este periodo se calcula que murieron unas 150.000 personas, con cientos de miles de refugiados huyendo a los países vecinos. Buyoya formó una comisión para investigar las causas de los disturbios de 1988 y redactar una carta para la reforma democrática.

En octubre de 1990, los exiliados ruandeses, en su mayoría tutsi, que habían servido durante años en las Fuerzas Armadas de Uganda, invadieron Ruanda. Los siguientes tres años consistieron en una guerra entre el gobierno hutu y las fuerzas invasoras conocidas como el Frente Patriótico de Ruanda. En 1993, emisarios de las Naciones Unidas y la Organización de la Unidad Africana (OUA) hicieron un acuerdo de paz. El cese al fuego estuvo vigente desde entonces hasta el 6 de abril. El 6 de abril de 1994, los presidentes de Burundi y Ruanda regresaron a la capital ruandesa de Kigali con otros líderes regionales de las conversaciones de paz en Tanzania. El presidente de Ruanda estuvo bajo una fuerte presión internacional para implementar el acuerdo de paz de 1993.

En junio de 1993, en Burundi, el Partido Hutu, Front pour la Démocratie au Burundi, FRODEBU, y su candidato presidencial, Melchior Ndadaye, ganaron la elección y formaron el primer gobierno hutu en el país. Las tensiones comenzaron a aumentar casi de inmediato. Pequeñas bandas de "pandillas" hutu y tutsi lucharon constantemente tanto dentro como alrededor de la capital de entonces, Bujumbura, a menudo formando grupos más grandes armados con machetes y atacándose unos a otros.

Las tensiones finalmente llegaron al punto de ebullición el 21 de octubre de 1993 cuando el presidente Ndadaye fue asesinado y el país descendió a un período de conflicto civil. Algunas estructuras de FRODEBU​ respondieron violentamente al asesinato de Ndadaye, matando a "posiblemente hasta 25,000 Tutsi". Tratando de restablecer el orden, elementos del ejército de Burundi y civiles tutsi lanzaron ataques contra Hutus, incluidos civiles inocentes y rebeldes, lo que provocó "al menos tantas" muertes como las causadas por la rebelión inicial.

En 2002, la Comisión Internacional de Investigación de las Naciones Unidas para Burundi calificó el asesinato en masa de Tutsis en 1993 como un genocidio.

Fue asesinado por facciones de las Fuerzas Armadas, dominadas por los Tutsis, en octubre de aquel año. El país se enfrentó en la Guerra Civil de Burundi, que acabó con la vida de decenas de miles de seres humanos y acabó con cientos de miles de desplazados hasta el momento en el que el gobierno del FRODEBU recuperó el control y eligió a Cyprien Ntaryamira como presidente en enero de 1994. Sin embargo, la situación no dejaba de deteriorarse.

En abril de 1994, el Presidente Ntaryamira y el Presidente de Ruanda Juvénal Habyarimana murieron al ser derribado por un misil el avión en el que regresaban de Arusha (Tanzania). Este hecho marcó el comienzo del genocidio de Ruanda, mientras que en Burundi, la muerte de Ntaryamira exacerbó la violencia y los disturbios, aunque no hubo una masacre generalizada. Sylvestre Ntibantunganyacomenzó una presidencia que debía durar 4 años el 8 de abril, pero la situación empeoró. La llegada de cientos de miles de refugiados ruandeses y las actividades de grupos armados hutus y tutsis desestabilizaron el régimen.

El 25 de julio de 1996, el gobierno fue derrocado en un golpe de estado dirigido por Buyoya. La guerra civil continuó, a pesar de los esfuerzos de la comunidad internacional para iniciar un proceso de paz. El proceso finalmente se ha desarrollado desde 2001, cuando se creó un gobierno en el que el poder era compartido. En 2003Domitien Ndayizeye, el vicepresidente hutu, se convirtió en Presidente, como decía el acuerdo de reparto de poder.

A lo largo de toda la Segunda Guerra del Congo, Burundi se vio involucrado en mayor o menor medida. Primero como aliado de Ruanda y Uganda contra las fuerzas de Laurent Kabila, y después como uno de los interventores en este grave conflicto internacional. Las elecciones celebradas a mediados de 2005 fueron ganadas por el antiguo grupo rebelde hutu Consejo Nacional para la Defensa de la Democracia-Fuerzas para la Defensa de la Democracia (CNDD-FDD).

El 13 de mayo de 2015 se produce un intento de golpe de estado liderado por el Mayor General Godefroid Niyombare, el cual fue arrestado el 15 de mayo.

Tentativa de golpe de estado

Pierre Nkurunziza es el presidente de Burundi después de ser elegido por primera vez en 2005 y reelegido en 2010. El 25 de abril de 2015 el presidente anunció que se volvería a presentar a las elecciones presidenciales burundesas de 2015 para mantener el poder durante un tercer mandato consecutivo. El 5 de mayo su candidatura fue aprobada por la Corte Constitucional del país.​

El 13 de mayo de 2015 el general Godefroid Niyombare, antiguo jefe mayor del ejército burundés​ anunció en una radio privada un golpe de estado contra el presidente Nkurunziza mientras este estaba viajando a Dar es-Salaam, Tanzania.​ Nkurunziza, pero, desmintió el golpe de estado y anunció su regreso al país. El general golpista ordenó el cierre de las fronteras y del aeropuerto de Bujumbura.

El 14 de mayo los golpistas intentaron tomar el control de la Radio-Televisión Nacional de Burundi que continuaba bajo el control de las fuerzas leales al gobierno. Además, también hubo combates para controlar otros medios de comunicación como la Radio Pública Africana. En el anochecer del mismo día, Pierre Nkurunziza anunció que había vuelto a Burundi. Y ahí sigue, luchando por su país y orgulloso de su gestión, que ahora celebra el 57 aniversario de la independencia.

Versión en francés 

Le président du Burundi, Pierre Nkurunziza, célèbre en paix le 57ème anniversaire de l'indépendance de son pays

La gestion de ces dernières années se dirige vers plus de niveaux de liberté et de développement

M.J.D / Adeje

Le Burundi est l’un des rares pays d’Afrique qui, avec le Rwanda voisin avec lequel il est étroitement lié, est le prolongement direct d’un ancien État africain.

Ancienne colonie allemande et belge, elle a accédé à l'indépendance en 1962 et l'ancienne monarchie tutsie a été restaurée sous la figure du roi Mwambutsa IV. La République a été proclamée en 1966. Depuis les années 1960, le Burundi a été le théâtre de plusieurs coups d'État et de massacres provoqués par la rivalité entre les deux principaux groupes ethniques du pays, les Hutus et les Tutsis, notamment entre 1993 et ​​1999, au cours de laquelle L’appartenance ethnique entre les factions hutu et tutsie au Burundi a provoqué des centaines de milliers de réfugiés et environ 250 000 morts. Bien que certains réfugiés soient rentrés des pays voisins, des affrontements interethniques ont forcé d'autres à s'enfuir. Les troupes burundaises, pour sécuriser leurs frontières, sont intervenues dans le conflit en République démocratique du Congo.

Indépendance

L'indépendance complète a été obtenue le 1 er juillet 1962. Dans un contexte de démocratie faiblement institutionnalisée, le roi tutsi Mwambutsa IV a instauré une monarchie constitutionnelle comprenant à la fois Hutus et Tutsis. Le 15 janvier 1965, le Premier ministre, Pierre Ngendamdumwe, a été assassiné par un Tutsi peu après avoir quitté la maternité où sa femme venait d'accoucher. Etant hutu, sa mort a déclenché une série de révoltes hutu qui ont déstabilisé le pays et provoqué une répression gouvernementale. C’est en partie une réaction aux événements survenus au Rwanda, où un régime nationaliste hutu a tué les tustis. Au Burundi, les Tutsis ont demandé à ne pas subir le même sort, car une grande partie de l'armée et des forces de police étaient sous leur contrôle. Pendant la guerre froide, le Rwanda s'est aligné avec les États-Unis, tandis que le Burundi l'a fait avec la Chine.

En 1966, le roi Mwambutsa fut destitué par son fils, le prince Ntare V, qui fut à son tour déposé par son Premier ministre, le capitaine Michel Micombero, la même année. La monarchie a été abolie et la république a été proclamée. Un régime militaire de facto est apparu et les troubles se sont poursuivis tout au long de la fin des années 60 et du début des années 70.

Le 27 avril 1972, une rébellion dirigée par des membres de la gendarmerie hutu se déclara dans les villes de Rumonge et de Nyanza-Lac, au bord du lac, déclarant l'établissement de la République de Martyazo. Les témoins oculaires ont rapporté d'innombrables atrocités et des insurgés armés Hutu ont procédé à la mort de tous les Tutsis en vue, ainsi que des Hutus qui avaient refusé de se joindre à la rébellion. On estime que durant cette épidémie initiale de Hutu, entre 800 et 1200 personnes ont été tuées.

En réponse aux violences, le président Michel Micombero (Tutsi) a proclamé la loi martiale. Leurs forces armées ont tué les Hutus en masse. Les phases initiales du génocide étaient clairement orchestrées, avec des listes de cibles incluant les Hutu instruits (l'élite) et les militaires entraînés. Cela fait, l’armée contrôlée par les Tutsis s’est opposée aux populations civiles les plus importantes.

Les autorités gouvernementales contrôlées par les Tutsis avaient à l'origine estimé à environ 15 000 le nombre de personnes tuées, tandis que les opposants hutu affirmaient que leur nombre était beaucoup plus proche de 300 000. Aujourd'hui, les estimations se situent entre ces deux chiffres, entre 80 000 et 210 000 morts. On estime que plusieurs centaines de milliers de Hutus ont fui le génocide au Zaïre, au Rwanda et en Tanzanie.

Contre-attaques des Hutus après le génocide. Les 29 et 30 avril, les rebelles armés du Burundi (Hutu) se sont alliés aux exilés (Zelí) du Zaïre et ont attaqué le sud du Burundi, Gitega et Bujumbura. Ils essayaient de faire une république dominée par les Hutu et de se débarrasser des Tutsis. Le gouvernement hutu a déclaré qu'il y avait environ 50 000 morts, la plupart d'entre eux sont des Tutsis. Cependant, la plupart des observateurs estiment que le chiffre de 50 000 est très exagéré. Les observateurs ont également conclu que des éléments hutu avaient tenté de renverser le gouvernement Micombero.

Environ 4 000 à 5 000 Hutus ont été impliqués dans cette attaque. Ils n'avaient pas compté, mais estimaient que 3 000 Tutsis avaient été tués au cours de la première semaine. Il n'y a aucune preuve que les listes multipartites aient été impliquées dans la violence, mais des signaux, des costumes et des chants ont été utilisés. Cela faisait partie d'un schéma historique de groupe majoritaire mécontent de la domination d'une minorité.  

Le Burundi a été déclaré zone sinistrée le 1er mai. Après avoir utilisé 25 000 dollars du fonds de réserve pour aide du compte pour les secours en cas de catastrophe dans le monde, le Burundi a demandé 75 000 dollars supplémentaires aux États-Unis, qui ont immédiatement été accordés. La majeure partie de cet argent a été utilisée pour acheter des biens sur place ou dans des pays voisins. Les articles comprenaient des couvertures, deux ambulances, de la nourriture, des vêtements et un moyen de transport.

En 1976, le colonel Jean-Baptiste Bagaza a pris le pouvoir par un coup d'Etat sans effusion de sang. Bien que Bagaza ait dirigé un régime militaire dominé par les Tutsis, il a promu la réforme agraire, la réforme électorale et la réconciliation nationale78. En 1981, une nouvelle constitution a été promulguée. En 1984, Bagaza a été élu chef de l’État, en tant que candidat unique. Après son élection, le respect des droits de l’homme s’est détérioré, du fait qu’il réprimait certaines activités religieuses et faisait arrêter des membres de l’opposition politique.

En 1987, le commandant Pierre Buyoya a renversé Coronael Bagaza. Il a dissous les partis de l'opposition, suspendu la Constitution de 1981 et institué le Comité militaire du salut national (CMSN). En 1988, la tension entre la minorité tutsie au pouvoir et la majorité hutu s'est accrue, ce qui a provoqué un affrontement violent entre l'armée, l'opposition hutu et les Tutsi de la ligne dure. Au cours de cette période, on estime que 150 000 personnes sont mortes et que des centaines de milliers de réfugiés ont fui dans les pays voisins. Buyoya a formé une commission pour enquêter sur les causes des émeutes de 1988 et rédiger une lettre de réforme démocratique.

En octobre 1990, des exilés rwandais, principalement des Tutsis, ayant servi pendant des années dans les forces armées ougandaises, ont envahi le Rwanda. Les trois années suivantes ont consisté en une guerre entre le gouvernement hutu et les forces d’invasion connues sous le nom de Front patriotique du Rwanda. En 1993, des émissaires des Nations Unies et de l'Organisation de l'unité africaine (OUA) ont conclu un accord de paix. Le cessez-le-feu était en vigueur jusqu'au 6 avril. Le 6 avril 1994, les présidents burundais et rwandais sont revenus dans la capitale rwandaise, Kigali, avec d'autres responsables régionaux des pourparlers de paix en Tanzanie. Le président du Rwanda était soumis à une forte pression internationale pour mettre en œuvre l'accord de paix de 1993.

En juin 1993, au Burundi, le parti Hutu, le Front pour la démocratie au Burundi, le FRODEBU, et son candidat à la présidence, Melchior Ndadaye, ont remporté les élections et formé le premier gouvernement hutu du pays. Les tensions ont commencé à augmenter presque immédiatement. De petites bandes de "gangs" hutus et tutsis se sont constamment battues dans et autour de la capitale d'alors, Bujumbura, formant souvent des groupes plus importants armés de machettes et s'attaquant mutuellement.

Les tensions ont finalement atteint leur paroxysme le 21 octobre 1993, lorsque le président Ndadaye a été assassiné et que le pays est entré dans une période de conflit civil. Certaines structures du FRODEBU ont réagi violemment au meurtre de Ndadaye, tuant "peut-être jusqu'à 25 000 Tutsis". Essayant de rétablir l'ordre, des éléments de l'armée burundaise et des civils tutsis ont lancé des attaques contre des Hutus, notamment des civils innocents et des rebelles, qui ont causé "au moins autant" de morts que celles causées par la rébellion initiale.

En 2002, la Commission d'enquête internationale des Nations Unies pour le Burundi a qualifié l'assassinat massif de Tutsis de 1993 de génocide.

Il a été assassiné par des factions des forces armées dominées par les Tutsis en octobre de la même année. Le pays a été confronté à la guerre civile du Burundi, qui a mis fin à la vie de dizaines de milliers d'êtres humains et à des centaines de milliers de personnes déplacées jusqu'au moment où le gouvernement du FRODEBU a repris le contrôle et a choisi Cyprien Ntaryamira comme président en janvier 1994. Cependant, la situation n’a pas cessé de se dégrader.

En avril 1994, le président Ntaryamira et le président rwandais Juvénal Habyarimana ont été tués lorsque l'avion dans lequel ils rentraient d'Arusha (Tanzanie) a été abattu par un missile. Cet événement a marqué le début du génocide rwandais, tandis qu'au Burundi, la mort de Ntaryamira a exacerbé les violences et les émeutes, bien qu'il n'y ait pas eu de massacre généralisé. Sylvestre Ntibantunganya a entamé une présidence qui devait durer 4 ans le 8 avril, mais la situation a empiré. L'arrivée de centaines de milliers de réfugiés rwandais et les activités de groupes armés hutu et tutsi ont déstabilisé le régime.

Le 25 juillet 1996, le gouvernement a été renversé par un coup d'État dirigé par Buyoya. La guerre civile s'est poursuivie malgré les efforts de la communauté internationale pour engager un processus de paix. Le processus a finalement été développé depuis 2001, année de la création d'un gouvernement dans lequel le pouvoir était partagé. En 2003, Domitien Ndayizeye, vice-président hutu, est devenu président, conformément à l'accord de partage du pouvoir.

Tout au long de la seconde guerre du Congo, le Burundi a été plus ou moins impliqué. Tout d'abord en tant qu'allié du Rwanda et de l'Ouganda contre les forces de Laurent Kabila, et plus tard en tant qu'un des intervenants dans ce grave conflit international. Les élections qui ont eu lieu au milieu de 2005 ont été remportées par l'ancien groupe rebelle hutu, le Conseil national pour la défense de la démocratie - Forces pour la défense de la démocratie (CNDD-FDD).

Le 13 mai 2015, il y a eu une tentative de coup d'État dirigée par le général Godefroid Niyombare, arrêté le 15 mai.

Tentative de coup d'Etat

Pierre Nkurunziza est le président du Burundi après avoir été élu pour la première fois en 2005 et réélu en 2010. Le 25 avril 2015, le président a annoncé qu'il se représenterait pour l'élection présidentielle de 2015 au Burundi afin de conserver le pouvoir pour un troisième mandat. consécutif Le 5 mai, sa candidature a été approuvée par la Cour constitutionnelle du pays.

Le 13 mai 2015, le général Godefroid Niyombare, un ancien chef de l'armée burundaise, a annoncé sur une radio privée un coup d'Etat contre le président Nkurunziza alors qu'il se rendait à Dar es Salaam, en Tanzanie. Nkurunziza, mais, a nié le coup d'État et a annoncé son retour au pays. Le coup général a ordonné la fermeture des frontières et de l'aéroport de Bujumbura.

Le 14 mai, les responsables du coup d'Etat ont tenté de prendre le contrôle de la radio-télévision nationale du Burundi, qui restait sous le contrôle des forces loyales au gouvernement. En outre, des combats visant à contrôler d'autres médias tels que la radio publique africaine ont également eu lieu. Dans la soirée du même jour, Pierre Nkurunziza a annoncé qu'il était rentré au Burundi. Et là, il continue, se battant pour son pays et fier de sa direction, qui célèbre à présent le 57ème anniversaire de l'indépendance.