El presidente de Níger abre el país y más con la cumbre de la Unión Africana a los inversores, al ofrecer democracia y seguridad

Es un país con grandes recursos y oportunidades para inversores

EDDC.NET / Adeje

En Níger puede invertir cualquiera, con poco o mucho dinero. Es el país de las oportunidades porque es joven, necesita de todo y está lleno de recursos. A cambio, le exige al inversor un conocimiento profundo y analítico de las realidades de este país afri cano.

Cuando un particular acude al banco a proponer una inversión, puede en todo momento decidir en qué empresa o fondos desea invertir, en base a sus intereses, principios morales o inquietudes. 

Para algunos economistas, la mejor forma de ayudar a África no es dando, sino invirtiendo. Las ONGs están acostumbradas a lidiar con una falta de respeto y credibilidad por parte de millones de potenciales donantes en los países desarrollados. Cuando se descubre una trama corrupta, la fama se contagia. También se contagia cuando una organización tergiversa una campaña publicitaria, aun con buenas intenciones; cuando un noticiario revela que unos alimentos se quedan en la aduana de un país corrupto, o cuando simplemente los donantes ven en la noble empresa que muchas organizaciones llevan a cabo, la parábola del que da peces pero no enseña a pescar.

Para Mohamed Jamil Derbah, Níger es un lugar lleno de oportunidades. Es un país los jóvenes, de los potenciales emprendedores, pero éstos deben dejar de mirar al resto del mundo como la solución a sus problemas. Ve un enorme potencial para sus gentes. Tiene claro también que Níger es el continente de las oportunidades y sabe que el presidente y su equipo están luchando para evitar demoras en las negociaciones y riesgos, porque sabe que  ahuyentan a los inversores. Níger hace esfuerzos, indicaban, por facilitar todas las inversiones foráneas, incrementando el PIB con respecto a sus países vecinos o privatizando empresas estatales deficitarias.

Conozca bien el terreno

Mohamed Jamil Derbah señala que en África hay 54 países oficialmente reconocidos, pero los potenciales inversores, lejos de seguir la trayectoria individual de cada uno de ellos, les cuelgan el cartel ‘África’, y los desestiman en bloque. Se antoja fundamental conocer el riesgo real, para juzgar después el percibido como una oportunidad o viceversa. El conocimiento analítico de un país, ciudad o empresa, no viene de una noticia televisada o de la reseña anual que hace ‘The Economist’ en su edición especial. La era de la información permite desde cualquier ángulo (estatal, independiente o de la calle) estar conectados con la realidad africana, como dicen en Estados Unidos, “24/7”. Después sólo queda atender a nuestros intereses e inquietudes para depositar nuestro dinero. Y eso lo podemos hacer desde Adeje, en el Sur de Tenerife. Es el momento.