Saif Al Islam es el único líder nacional que puede acabar con el problema ‘sangrante’ de la inmigración ilegal

El hijo de Gadafi elabora un plan para combatirla y a las mafias que la controlan

M.J.D. / Adeje

Es la mejor opción para llevar a Libia a su antiguo esplendor y al orgullo de ser una nación fuerte y estable en el concierto de los países africanos y ante la comunidad internacional. El hijo de Gadafi, Saif Al Islam lleva consigo un legado, pero también una apuesta por los nuevos tiempos, por los nuevos modos de hacer política, por y para el pueblo. 

Desde que ya no está retenido ni sometido a vigilancia alguna ha demostrado su sentido de Estado, no buscando ruido mediático, no provocando procesos desestabilizadores y se ha metido de lleno en preparar su candidatura para las elecciones presidenciales, que están prevista para este mismo año que comienza, concretamente en el mes de marzo, aunque otras fuentes oficiales señalan que puede ser entre marzo y junio. 

Saif Al Islam lo tiene muy claro. Diálogo, reconciliación, unidad, pero desde un gobierno fuerte, sólido, convencido de su destino e inspirado en los altos valores del Islam, de esa gran comunidad que rige a muchos países y a millones de personas. 

Una de sus prioridades es acabar con las mafias que asolan el país relacionadas con la inmigración ilegal y que dejan cada día historias estremecedoras que no soporta el futuro candidato a la presidencia y que quiere erradicar de su país. Pero lo hará siempre con el apoyo de la UE y la comunidad internacional, porque Saif Al Islman quiere ser un presidente democrático, respetuoso, pero a la vez firme contra todo aquello que atente a la unidad y a la dignidad de su país, Libia. 

El hijo de Gadafi y su equipo están preparando un plan de actuaciones que haga posible que esta lacra salga de Libia y sobre todo establezca la confianza en los países africanos cuyos ciudadanos están siendo maltratados por estas mafias, muchas de ellas vinculadas de alguna manera u otra al yihadismo. 

Saif Al Islam lleva dentro de sí los remedios y las curas para su país y esa convicción tiene a toda la sociedad libia, convencida, esperanzada. 2018 puede ser el año de la recuperación nacional, todo reside en esta opción, en este candidato. 

Versión en inglés 

It is the best option to take Libya to its former splendor and to the pride of being a strong and stable nation in the concert of the African countries and before the international community. The son of Gaddafi, Saif Al Islam carries with him a legacy, but also a bet for the new times, for the new ways of doing politics, for and for the people. 

Since he is no longer held or subjected to any surveillance has shown his sense of state, not seeking media noise, not causing destabilizing processes and has been fully engaged in preparing his candidacy for the presidential elections, which are scheduled for this year that begins, specifically in the month of March, although other official sources indicate that it can be between March and June. 

Saif Al Islam is very clear about this. Dialogue, reconciliation, unity, but from a strong, solid government, convinced of its destiny and inspired by the high values ​​of Islam, of that great community that governs many countries and millions of people. 

One of its priorities is to end the mafias that plague the country related to illegal immigration and that leave every day shocking stories that the future presidential candidate does not support and that he wants to eradicate from his country. But it will always do so with the support of the EU and the international community, because Saif Al Islman wants to be a democratic, respectful, but at the same time firm president against everything that threatens the unity and dignity of his country, Libya. 

The son of Gaddafi and his team are preparing a plan of actions that makes it possible for this scourge to leave Libya and above all to establish confidence in the African countries whose citizens are being mistreated by these mafias, many of them linked in some way or another to jihadism.        

Saif Al Islam has within himself the remedies and cures for his country and that conviction has the whole Libyan society, convinced, hopeful. 2018 may be the year of the national recovery, everything resides in this option, in this candidate.